Logo de Canal Encuentro

Canal Encuentro | El canal del Ministerio de Educación de la República Argentina

Saltar a los contenidos Logo Ministerio de Educación - Presidencia de la Nación

Publicado el

Espacios de memoria

Magoya films, en colaboración con el Consejo Europeo de Investigación y el grupo de investigación "Narrativas del terror y de la desaparición" de la Universidad de Heidelberg presentan esta nueva serie de ocho capítulos. Se trata de un documental, dirigido por Sebastián Schindel, sobre una idea original y una investigación de la socióloga Estela Schindel.

¿Dónde estaban los más de 500 centros clandestinos de detención que hubo durante la última dictadura militar en Argentina? ¿Cómo es posible que funcionaran en plena ciudad? ¿Qué escuchaban los secuestrados desde allí dentro y cuánto sabían los vecinos sobre lo que sucedía en esos lugares? ¿Qué hacer hoy con esos espacios?

A lo largo del territorio argentino funcionaron más de 500 centros clandestinos de detención, tortura y exterminio. Muchos de ellos se hallaban integrados en la trama urbana de las ciudades y daban lugar a una siniestra pero significativa coexistencia de "normalidad" y terror. En los últimos años, cada vez más, estos lugares son recuperados para la sociedad civil y convertidos en lugares destinados a la memoria de los desaparecidos y el aprendizaje y promoción de los derechos humanos. El objetivo es hacer visibles los lugares físicos vinculados al terrorismo de Estado de la última dictadura a fin de contribuir a la información y concientización sobre el tema y, también, a generar más conciencia acerca de los espacios que habitamos diariamente. Como contraposición a esta historia dolorosa, en cada caso se da cuenta también de la apropiación y transformación de estos lugares en espacios de vida y memoria. Así, la serie no se queda en la mera narración del horror sino que pone el énfasis en la capacidad de acción y transformación gracias al compromiso de la sociedad civil y el Estado. Se incluyen testimonios de sobrevivientes, familiares de desaparecidos, vecinos de estos espacios e investigadores, así como de personas que están trabajando en la recuperación y transformación de estos espacios.

En su recorrido por lugares que fueron escenario del terrorismo de Estado la serie Espacios de memoria invita a reflexionar acerca de la vida cotidiana en las ciudades de la dictadura y el lugar de la memoria hoy.

A lo largo de la serie se presentan ocho ex centros clandestinos de detención de Buenos Aires, Córdoba y Rosario: su historia se entreteje a partir de relatos de vecinos, que recuerdan lo que se percibía desde "afuera" y de sobrevivientes, que relatan lo que ocurría en su interior. Luego, familiares de detenidos-desaparecidos, activistas e investigadores dan cuenta de la lucha por su recuperación y su transformación actual en espacios de memoria. En contraposición a la historias dolorosas del pasado, la segunda parte de cada capítulo muestra un presente de vitalidad y dinamismo, aunque no exento de debates. Hay, además, un capítulo conceptual dedicado a las "marcas urbanas" que indaga en las memorias cotidianas de la ciudad y otro consagrado al quizás más importante lugar para la memoria de los desaparecidos: el Río de la Plata.

CAPÍTULOS

Virrey Cevallos: Vecinos del horror
En el capítulo que abre la serie se presenta ya en forma contundente el concepto central que recorre todos los capítulos: la asombrosa contigüidad entre los centros clandestinos de detención y los edificios vecinos. El ex CCD de Virrey Cevallos 630 es particularmente revelador de esa coexistencia por ser lindante a edificios de departamentos y por estar ubicado en pleno centro de Buenos Aires. Además, por depender de la Fuerza Aérea, que casi no ha dejado sobrevivientes de su accionar represivo, es relativamente poco lo que se sabe sobre su funcionamiento.¿Qué veían y escuchaban los secuestrados en su interior? ¿Y qué veían o escuchaban los vecinos? Gracias al testimonio de los pocos ex detenidos desaparecidos vivos que identificaron el lugar y a la lucha de los Vecinos de San Cristóbal contra la Impunidad la casa pudo ser expropiada y es hoy un sitio dedicado a la memoria y la investigación. Dan su palabra, entre otros, Miriam Lewin (sobreviviente), Daniel Feierstein (sociólogo), junto a Osvaldo López y otras personas que trabajan hoy en la casa así como varios vecinos y protagonistas de la lucha por la recuperación y preservación de este espacio. El "Club Atlético": Arqueología de la verdad El ex centro clandestino "Club Atlético" funcionaba en el subsuelo de un edificio propiedad de la policía. Por él pasaron unos 1.500 detenidos-desaparecidos, antes de que el edificio fuera demolido para dar lugar a una autopista. El lugar da testimonio así de la coexistencia en dictadura de dos ciudades: la de superficie, de proyectos tecnocráticos de "progreso" y la subterránea y clandestina, de tortura y desaparición. Desde hace algunos años se realizan en el lugar tareas de arqueología urbana para desenterrar los restos y avanzar en las investigaciones que permitan reconstruir lo ocurrido allí. Eso permitió confirmar los relatos de los ex detenidos desaparecidos y reunir evidencia que se empleó en los juicios por crímenes de lesa humanidad en la causa ABO. Participan los arqueólogos que trabajan en las excavaciones, vecinos del lugar y las sobrevivientes Carmen Lapacó, Delia Barrera y Ana María Careaga. El capítulo muestra también la Marcha de las Antorchas, el acto de homenaje que se realiza allí cada 24 de marzo.

La Perla, La Ribera y el D2: La memoria en Córdoba
En la provincia de Córdoba el terrorismo de Estado tuvo tres lugares principales de acción: el ex Departamento de Informaciones de la Policía, o "D2", la ex prisión militar de campo "La Ribera" y "La Perla", entre los cuales se distribuían los secuestrados para ser torturados y asesinados clandestinamente. Luego de décadas de lucha sostenida de los organismos de derechos humanos cordobeses estos tres lugares han sido recuperados y convertidos en sitios de memoria; el ex D2 es también sede del Archivo y la Comisión Provincial de la Memoria. Así como en dictadura se complementaban en el accionar criminal, hoy estos tres espacios funcionan coordinadamente para promover la memoria. El capítulo muestra imágenes de los tres lugares así como testimonios de sus directores, familiares de detenidos desaparecidos y sobrevivientes -como Ludmila Da Silva, Emiliano Fessia, Emi D' Ambra y Carlos Vadillo- quienes reconstruyen la trama de la memoria en Córdoba.

El Olimpo: Memoria barrial presente

El ex centro de detención "El Olimpo" funcionaba en pleno barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires. Su ubicación da cuenta de la impunidad con que pudo utiilzarse y servir como instrumento para diseminar el terror, pues los vecinos escuchaban los gritos y veían los movimientos. Agrupaciones vecinales tuvieron un rol fundamental en la señalización y denuncia del lugar, que hasta 2005 seguía en manos de la policía federal. Desde su recuperación en 2005 una Mesa de Trabajo y Consenso trabaja en un programa de recuperación de la Memoria Histórica que lleva adelante una biblioteca, organiza visitas guiadas y ha realizado investigaciones sobre los desaparecidos que pasaron por allí así como sobre los relatos y experiencias de los vecinos. Los murales pintados en las paredes y muros del lugar dan cuenta de un estado alerta y permanente de memoria. También la escuela cercana participa de las actividades de promoción de la memoria. En el capítulo se recorre lo que se conoció como "el pozo" (el lugar donde estaban los secuestrados) junto a la ex detenida desaparecida Isabel Cerruti, se cuenta la historia de recuperación del espacio por sus protagonistas y se muestran las actividades que se realizan hoy, como talleres de panadería y telar así como actos escolares.

ESMA: Recuperación para la libertad

En la Escuela de Mecánica de la Armada funcionó el que, junto con Campo de Mayo, fue uno de los mayores centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del terrorismo de Estado. Se estima que unas 5.000 personas pasaron por allí como detenidas-desaparecidas antes de ser asesinadas en los "vuelos de la muerte". Eso, sumado a su emplazamiento ante una avenida de gran tránsito de acceso a la capital, la convierte en un icono de los crímenes de la dictadura argentina. En este capítulo se la explora de una forma menos conocida, dando también la palabra a vecinos del lugar. Luego de recorrer el ex casino de oficiales junto a un sobreviviente (Víctor Basterra), dan su testimonio otros protagonistas de su recuperación y conversión en un sitio de memoria, se muestran registros históricos del acto del 24 de marzo de 2004, cuando se abrieron las puertas del lugar al público, y hablan hijas de desaparecidos que pasaron por allí, que comparten sus impresiones subjetivas sobre el lugar.

De las calles al museo: La memoria en Rosario
El capítulo dedicado a Rosario muestra dos lugares centrales de la represión no sólo en esa ciudad sino en un amplia zona del país: el ex Servicio de Informaciones de la Policía, ubicado en pleno centro, y muy cerca de allí la antigua sede del Comando del II Cuerpo de Ejército, desde donde se dirigió la persecución y exterminio en seis provincias argentinas y que hoy es sede del Museo de la Memoria de Rosario. El primer espacio es recorrido junto a Luis Mejía, ex detenido desaparecido que habla del lugar, mientras que la visita al museo es acompañada por su director Rubén Chababo y su vicedirectora Viviana Nardoni. A través de la historia de estos espacios, que se entreteje con imágenes del Bosque de la memoria, de murales y de otras intervenciones urbanas en las calles de Rosario, se hacen visibles las huellas del terrorismo de Estado pero también de la lucha y el recuerdo en esta ciudad.

Marcas urbanas: Ciudades sembradas de memorias
Este capítulo va más allá de los espacios concretos donde se implementó el terrorismo de Estado y propone tomar a la ciudad toda como portadora de memorias. ¿Qué huellas dejó el terrorismo de Estado en el paisaje urbano? ¿Qué cambios produjo la dictadura en la ciudad? En la primera parte se expone cómo las ciudades de la dictadura fueron escenario directo de la represión, mientras que en la segunda parte se da cuenta de las memorias que proliferan en paredes, plazas y calles más allá de los sitios concretos dedicados al recuerdo. El capítulo no se concentra entonces en un espacio en particular sino en las múltiples memorias "micro", descentralizadas, que integran el recuerdo de los desaparecidos en los espacios de uso cotidiano y tejen de manera más tupida la trama de la memoria en la ciudad. Nombres de plazas, calles y escuelas, así como carteles, placas, baldosas y murales son algunos ejemplos de estas prácticas. Con explicaciones y testimonios de Gabriela Águila (historiadora), Daniel Feierstein (sociólogo), Gonzalo Conte (arquitecto), vecinos de ex CCD, familiares de detenidos-desaparecidos, artistas y militantes.

El Rio de la Plata: La tumba infinita
El capítulo que cierra la serie presenta al que quizás sea el principal espacio de memoria de la dictadura: el Río de la Plata al que fueron arrojados miles de desaparecidos en los llamados "vuelos de la muerte". En él se informa sobre el rol de de esta práctica en el sistema del terrorismo de Estado y sobre la búsqueda de restos emprendida por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Se ofrecen testimonios de investigadores, artistas, sobrevivientes y familiares y se reconstruyen historias particulares. También se presentan estrategias de abordaje artístico sobre el significado del río y se muestra al Parque de la Memoria y el monumento con los nombres de los desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado, ubicados a orillas del río, que ofrecen un espacio de homenaje y recordación a quienes no tienen tumba. Brindan su testimonio, entre otros, Maco Somigliana, Horacio Verbitsky, Jorge Velarde Ferrari, Ana María Careaga y Carmen Lapacó.

EJES CONCEPTUALES
La serie se articula en torno a dos ejes fundamentales. El primero es la presencia de los ex centro clandestinos de detención en el barrio: la interacción de este espacio "de excepción" y a la vez "normalizado" con su entorno (en base a las caracterizaciones de esta coexistencia que propone Pilar Calveiro en su libro Poder y desaparición). ¿Qué sabían los vecinos sobre lo que ocurría allí? ¿Qué veían, escuchaban o intuían? ¿Qué se veía y qué se callaba? Estas cuestiones se encaran a través de entrevistas espontáneas a vecinos del lugar pero también se dejan abiertas a través del planteo visual y sonoro de esa coexistencia.

Cabe agregar que la aproximación al tema a través de la vecindad no es un mero recurso narrativo o anecdótico, sino un punto de entrada posible para comprender las dinámicas sociales que hacen posibles los exterminios como el sucedido en Argentina. Entre las fases previas de aislamiento de la población y quiebra de los lazos sociales de solidaridad (que describe Daniel Feierstein en El genocidio como práctica social) se encuentra efectivamente la creación de un espacio que el sociólogo Zygmunt Bauman (en La modernidad y el Holocausto) caracteriza como "mundos sin vecinos": mundos donde la vecindad, entendida como vínculos de reciprocidad y pertenencia, ha desaparecido. La reapropiación de estos lugares por las organizaciones civiles y el Estado expresa, en Espacios de memoria, la acción de una sociedad que trabaja activamente por reintegrar simbólicamente a los ausentes en su tejido social.

El segundo eje de Espacios de memoria consiste, precisamente, en destacar la transformación de estos espacios gracias a la participación civil y a la voluntad política del Estado. Esto se refleja en la estructura que subyace a cada capítulo, que consta de dos momentos: un primer bloque en que se presenta al espacio y a su historia, y una segunda parte que da cuenta de la ocupación del espacio por actores comprometidos con la memoria así como el uso, apropiación y resignificación del mismo. Así, las últimas imágenes transmiten vitalidad y capacidad de transformación política.

La serie otorga al espectador margen para realizar sus propias asociaciones y reflexiones ante la visión de estos espacios y las ciudades que los rodean, con su trajín cotidiano. La serie se propone, de este modo,

- Informar a un público amplio sobre el terrorismo de Estado y algunos aspectos de su dimensión, estructura, implementación y alcance. Dar imágenes a esa información, o a los conocimientos previos que los espectadores tuvieran, de manera de tornar al tema más concreto y accesible.
- Visibilizar espacios que durante largo tiempo pasaron desapercibidos para gran parte de la sociedad por su aislamiento, ocultación o su mimetización con el entorno que los rodea. Esto permite reconocer que el exterminio también tuvo lugar en espacios como los que nos rodean y de este modo estimular a:
- Reflexionar sobre el entramado del terrorismo de Estado en la sociedad y las posibilidades actuales de reapropiación y resignificación de su memoria.